No te rindas. Por mucho que cueste, no tires la toalla antes de tiempo.

Aunque sientas que no puedes más, que no quieres seguir, que lo mejor es abandonar, que cualquier otra opción es mejor que esta, que ya ni es opción ni es nada, que sólo es una carga.

Que ya no aportas nada, que no das más de ti, que ya estás agotado, saturado y cansado. Que no sabes en qué momento pensaste que era bueno para ti, que valía la pena, que valía el esfuerzo, el tiempo, la dedicación.

Que has cambiado, que antes no eras así, lo ves todo con otros ojos, con otra perspectiva, sin ilusión y con desgana.

Que se acabó lo que se daba, c’est fini. Esto no es lo tuyo y no tiene sentido seguir.

equisdé (Flickr)
equisdé (Flickr)
A veces nos cegamos pensando que no somos capaces de conseguir algo que nos habíamos propuesto, nos autoexigimos demasiado o nos castigamos sin motivos.

 

Conviene hacer balance de situación: ver de dónde partimos, hasta dónde hemos llegado, ser conscientes de nuestros logros y de lo que aún nos queda. Lo importante es no echar por la borda todo el camino recorrido por un mal momento. Si lo hacemos, ¿Habría valido la pena? 

Por eso, si te angustia tu trabajo, motívate, busca un cambio, una promoción,… Pero no te quedes quieto esperando, la solución no vendrá por sí sola a buscarte. 

Si no sabes qué hacer con tu relación de pareja o con una amistad, ponte en la piel de la otra persona, un bache lo tiene cualquiera, cualquiera merece una segunda oportunidad. Es muy difícil encontrar verdaderos amigos, por eso mismo hay que saber valorarlos y no perderlos por situaciones puntuales.

Si te agobia la rutina diaria, ¡cámbiala! La vida está llena de infinitas oportunidades, la cuestión es saber verlas y aprovecharlas. Pero nunca vendrán a llamar a tu puerta si tú no las buscas. ¡Muévete ya! Busca pequeñas motivaciones, empieza, repite, abandona, pero no te quedes quejándote.

Si lo que te preocupan son tus estudios, busca un hobby complementario, algo que te interese y te pueda ayudar, busca una salida a largo plazo, pero no olvides qué te hizo empezar y cuál era tu objetivo entonces. 

Por todo esto, ¡no tiras la toalla! Túmbate sobre ella y disfruta de la vida, relájate que mañana será otro día.

“No te rindas

que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.”

(Mario Benedetti)

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