Hace no mucho conversaba con una amiga café en mano sobre esto, aquello y lo de más allá. Y entonces llegó la eterna promesa: “No te preocupes, todo llega”.

 

Y digo eterna, porque parece que nos pasamos la vida esperando. Esperando que llegue el viernes y comience el fin de semana; esperando que llegue el verano y nos vayamos de vacaciones; esperando a tener los 18 para comernos el mundo,…

He perdido la cuenta de las veces que he oído eso de: “¿Tienes novio? ¿No? No te preocupes, todo llega”. Y es que la sociedad nunca tiene suficiente. Una vez que tienes novio, la pregunta obligada es para cuándo la boda; el mismo día que te casas te animan a tener hijos pronto; cuando tienes uno, te apremian a darle un hermanito; si te separas, la preocupación es si volverás a tener pareja. Es el ciclo sin fin, como canta el Rey León.

No me gusta el tono consolador de la coletilla. Es como si se intentara dar un consejo cuando no te salen las palabras; o como tratar de quitar hierro a un asunto importante y que puede hacer daño a quien se lo decimos. Porque da igual lo que se diga después o que se cambie de tema, siempre nos queda el eco del “ya llegará” resonando en algún lugar de nuestro cerebro, recordándonoslo. Como si fuera un logro al que todavía no hemos llegado pero que deberíamos, como si hubiéramos fracasado en algo en lo que quizá ni nos habíamos planteado.

twinkabauter (Flickr)
twinkabauter (Flickr)

Quizá el problema esté en que nos acostumbramos. Nos hacemos cómodos. Nos gusta esperar. Nunca nos parece el momento perfecto para algo, siempre hay un “luego lo haré”, “mañana será otro día”. Quizá es la mentalidad de que los 30 son los nuevos 20. O que nos gusta la emoción de dejar las cosas para el último momento. Yo prefiero pensar que cada uno tiene su ritmo y sus propias expectativas. Personalidad. Diferenciación. Que no somos un rebaño siguiendo a un pastor, sino la cabra negra que va por libre y a su aire.

Pues eso, no te agobies esperando, que todo llega a su debido tiempo. Es como el dicho “Nos pasamos la vida esperando, y lo único que pasa es la vida”. ¡No lo permitas! Vive tu vida, haz tu planes, disfruta, llora, ríe, baila… Que lo que esperas está a la vuelta de la esquina esperando para sorprenderte. Puede que no en la primera esquina, pero en una cercana seguro.

 

“La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes”. (John Lennon)

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