Ah, el verano… Mi estación predilecta…

Diego Sevilla Ruiz (Flickr)

Diego Sevilla Ruiz (Flickr)

El verano significa levantarte tarde, sin prisas, sin despertador; disfrutar de las terrazas de verano en cualquier momento del día, siempre hay algún amigo disponible para tomarse unas fresquitas cañas y alguna tapita; evitar el temido corte de digestión guardándote dos horas de bañarte; jugar al futbolín para matar el tiempo; comidas fresquitas, mucho gazpacho y sobremesas eternas; vivir del aire acondicionado, los ventiladores abanicos; andar por la sombra.

El verano significa ¿playa o piscina? ¡Da igual!, la idea es estar en remojo; festivales de fin de curso y “vacaciones Santillana”; decir con una sonrisa en la cara “cerrado por vacaciones” y “Nos vemos en septiembre”; helados y granizados a toda hora, porque hace calor, porque apetece, porque sí; el Tour de Francia y los fichajes futbolísticos; las tranquilas siestas para llevar mejor el calor y reponer fuerzas para la tarde; poder lucir tus uñas pintadas de los pies y andar descalza.

Jesus Solana (Flickr)
Jesus Solana (Flickr)

El verano significa vacacionesviajar en familia o con amigos, al pueblo, a la playa o al extranjero, pero irse lo más lejos posible de la rutina; los reencuentrosamores de verano al más puro estilo Sandy y Danny, de esos que te pillan por sorpresa pero que tienen fecha de caducidad; las fiestas de los pueblos y las verbenas en la calle, donde darlo todo bailando y riendo, hasta que el cuerpo aguante; festivales de música y conciertos al aire libre; días más largos que las noches; la canción del verano y el tradicional anuncio de Estrella Damm.

El verano significa lluvias de verano; el agua del mar y el cloro de la piscina; arena en la cara y la marca del bañador en la espalda; la operación conguito; coleccionar conchas; ver amanecer en la playa; pasear por los chiringuitos del paseo marítimo; disfrutar de una lluvia de estrellas y buscar alguna estrella fugaz a la que pedirle un deseo; leer un buen libro en la terraza o terminar ese crucigrama que se nos resiste; el cine de verano; las típicas fotos de los pies con el mar de fondo, la ventanilla del avión, un mojito o un hermoso atardecer.

Pablo Pinacho Davids (Flickr)
Pablo Pinacho Davids (Flickr)

El verano significa vestidos floreados, los shorts y las sandalias; el protector solar a tutiplén; las raquetas, una toalla cualquieralas chanclas y ese bikini que tan bien te queda; los sombreros de paja y las gafas de sol; los pareos y los trikinis; los castillos en la arena, las palas y algún cubo; los hinchables para flotar o para volcar al que duerme plácidamente; hamacas y tumbonas; gafas de bucear, aletas y aguantar la respiración; tirarse de cabeza, chapuzones y planchazos.

Porque “la vuelta al cole” aún ni se huele.

 

“Porque es verano y todas las memorias están esperando suceder.”

Patricia.   

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