Entre Suspiros y un Café
Especiales

Amores de verano y otras historias

Flashes de amores de verano con fecha de caducidad, de ilusiones  y de besos con sabor a gloria. Nunca la luna fue tan bonita como aquel verano.

Los primeros bailes, las primeras confesiones. Sentirte dichosa hablando de nada y a la vez de todo. Miradas furtivas cuando creíais que nadie más miraba, acompañadas de tímidas sonrisas. Nunca cogerle la mano a alguien te había supuesto tantos nervios. Contar las estrellas, ver amanecer abrazados y buscar excusas para no separaros.

Él quería impresionarte, demostrarte que era un chico que valía la pena. Se esforzaba por hacerte reír, sin saber que sólo con verle ya eras inmensamente feliz. Era el chico de la sonrisa perfecta, los detalles bonitos, las mil y una bromas por sacarte una sonrisa. Lo que le enamoró de ti nada más verte, decía.

Tú querías que te acompañara a casa y prolongar hasta el infinito ese beso de buenas noches. Lo echabas de menos en cuanto se iba y tu mundo se paraba cuando él aparecía. Porque desde el primer momento que lo viste, supiste que lo ibas a querer.

ARACELOTA (Flickr)

ARACELOTA (Flickr)

Vuestro rincón favorito para aislaros del mundo y hacer vuestros planes. Vuestra canción, esa que sólo os pertenecía a vosotros. Vuestra complicidad, esa facilidad de entenderos sin palabras. Vuestro tiempo, un tesoro compartido en el que os sentíais los reyes del mundo, y que nada ni nadie podría quitaros esa poderosa sensación.

Contar las horas que os quedan juntos, querer parar el tiempo. La angustia ante la cercanía del fin, no saber qué decir. Decirlo todo a última hora. Despedidas entre lágrimas, intercambio de promesas, teléfonos y direcciones.

Jesús Monrabal (Flickr)

Jesús Monrabal (Flickr)

Quizá lo fue todo. Quizá fue un amor de verano de esos que prometen mucho y se quedan en poco. De los que despiertan en septiembre y quedan en la memoria como un lejano recuerdo. A veces doloroso. Con el tiempo, bonito. Pero que nunca pierde esa magia y deja una huella imposible de borrar.

Mi historia fue un verano. Fue ese verano.

 

“Sol de verano, algo empezó. Pero oh, esas noches de verano” (“Summer Nights” de la película “Grease”).

Patricia.   

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No hay comentarios

  • Responder
    Sr Odio
    10 julio, 2014 a las 8:58 am

    Muy bonita la entrada ^_^

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    10 julio, 2014 a las 10:55 am

    ¡Gracias Sr. Odio! Me alegra mucho ver que te gusta la entrada 😉

    ¡Un saludo!
    Patricia.

  • Responder
    Marleah Make Up
    10 julio, 2014 a las 6:17 pm

    Ay los veranitos y esos amores fugaces qué bonitos son!! Aunque se sabe que hay final, hay que quedarse con lo bueno, ¿verdad?
    Besos!

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    10 julio, 2014 a las 7:41 pm

    Toda la razón, ¡que nos quiten lo bailao!

    Un besazo 😉

  • Responder
    Detallisime -Charo
    13 julio, 2014 a las 8:11 pm

    ojalá no perdieran la magia del principio…pero je,je,je…en general duran poquito!…me gusta cómo escribes!

  • Responder
    lachicadelosjueves
    13 julio, 2014 a las 10:17 pm

    Qué bonita entrada!

    La vida no sería nada sin esos amores, por mucho que terminen o que acaben haciendo daño..al final siempre recordamos lo bueno, con eso acaba bastando 🙂

    Un beso guapa!

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    14 julio, 2014 a las 6:45 am

    ¡Muchas gracias! Y aunque duren poquito, hay que vivirlos 😉

    ¡Un beso!
    Patri.

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    14 julio, 2014 a las 6:47 am

    Y tanto que nos conformamos con lo bueno. Son vivencias que nos hacen madurar y aprender, y que nos acompañan durante toda la vida, mejor quedarse con lo bueno…

    ¡Un beso guapa! Me alegro que te haya gustado
    Patri.

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