Entre Suspiros y un Café
Reflexión

El rompecabezas que me desarmó

Un conjunto de piezas dispersas por la mesa, una imagen que ni de lejos se adivina y las dudas de por dónde empezar primero.

puzzle

Dicen que las cosas no son tan complicadas como a simple vista parecen. Que, en la mayoría de ocasiones, somos nosotros quienes las complicamos en exceso. Por prisas, por nervios, por creer saberlo todo. Por tratar de demostrar, de destacar o de llegar antes que los demás.

Que es habitual querer empezar por el final y encontrar cuanto antes a la solución. Empezar la casa poniendo las tejas en lugar de los cimientos. Saltarnos etapas, principios y borradores.

Correr en una carrera para la que no hemos entrenado.

Pasa que queremos controlar todo y que nada se nos escape. Y que, como bien dicen, quien mucho abarca… Que ni es posible estar en dos sitios a la vez ni ganar todas las batallas. Que saber elegir es importante. Y un arte.

Que la perfección habita en lo imperfecto.

Y dejamos la paciencia en un cajón. La misma que ayuda a llegar de una pieza al final. A esperar cuando toca. A tener siempre calma. Y a saber cuándo actuar. La que puede decantarlo todo hacia un lado u otro. La que tiene más peso de lo que nos podamos imaginar. Para cualquier situación. Cosas. O relaciones.

Que, a veces, todo consiste en un prueba y error. En aprender de lo que ya sabemos o en aprender a base de equivocarnos. De dar por sentado lo que está por demostrar. De probar con piezas que no encajan.

De que salten las piezas por tratar de encajar a la fuerza la que no toca.

Que la vida, como cualquier puzzle, se trata de probar. Y de decidir. Que da igual lo grande o pequeño que sea. Que da igual que unas piezas sean más fáciles y obvias y que otras parezcan haberse colado. Que da igual que parezca que alguna sobra, otras faltan y otras no tienen dónde ponerse.

Que no se trata de hacer trampas, sino dejar que las cosas salgan.

Que al final, cada cosa tiene su sitio.

conflicto

Olvidamos que las cosas –como las piezas- no siempre encajan con facilidad ni a la primera. Ni las personas. Que podemos tener la imagen completa o no tener ni idea de dónde nos hemos metido. De hacia dónde vamos. Podemos empezar incluso a ciegas o que la luz se apague a mitad camino.

Pero que, si aguantamos un poco, al final todo encaja.

Incluso aquello que no guarda ninguna relación entre sí. O eso pensamos. Esas piezas que parecen desarmonizar el conjunto y que, cuando las tienes todas, encuentras el sitio para cada una. Y el sentido completo.

Y ves el todo.

 

Patricia Ayuste.

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No hay comentarios

  • Responder
    Jaume Vicent
    20 octubre, 2014 a las 8:07 am

    ¿Qué tendrán los puzzles de la torre Eiffel? Yo también me enamoré de uno y tuve que terminarlo, suerte que no estaba solo, porque yo y mis prisas (como te comprendo) por terminar lo que estoy haciendo y ponerme con otra cosa no hubiésemos sido capaces de finalizar el puzzle.

  • Responder
    Pedro Fabelo
    20 octubre, 2014 a las 10:04 am

    Hola, Patricia. Me ha gustado mucho esa analogía que has hecho hoy entre la vida y los puzzles. Me quedo con tu reflexión final: “En este puzzle que estamos constantemente haciendo y deshaciendo, hay ocasiones en que nos sobran piezas, esas que ya no encajan, aunque en su día lo hicieron, y que no necesitaremos más. Otras veces nos faltan, son piezas que aún están por llegar, que permanecen ocultas esperando el momento exacto en que las descubramos. A veces las encontramos repetidas, sin saber por qué”. Brillante epílogo. Te felicito. Un saludo.

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    20 octubre, 2014 a las 12:24 pm

    A mí la torre Eiffel y todo lo relacionado con París me tiene ganada desde el principio, no tengo remedio… Y lo de las prisas, ¿qué te voy a contar? Por lo que veo me entiendes perfectamente 🙂

    Un beso Jaume,
    Patri.

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    20 octubre, 2014 a las 12:26 pm

    Muchas gracias Pedro, tu comentario acaba de hacerme tan feliz… Porque aunque uno escriba para sí mismo, intentando gustarse y no pensar en el qué dirán, cuando elogian tu trabajo te sientes la persona más realizada que pueda haber.

    Un saludo,
    Patri.

  • Responder
    Cecil Vedemil
    20 octubre, 2014 a las 3:56 pm

    La única vez que recuerdo haberme concentrado para hacer un puzle es un dia que fui a casa de una amiga. Admito que no soy de puzles, pero esto de empezar a comer la piza por los bordes es algo que yo tambien hago, así guardo la mejor parte para el final jejeje.

    No me cansaré de repetir que en cada texto me haces reflexionar. Tu blog es uno de estos sitios en que aprendo las cosas que no te enseñan “en clase”.

    Un beso enorme Patri!
    xx Cecil

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    20 octubre, 2014 a las 7:53 pm

    Y yo no me cansaré de agradecerte tus comentarios, siempre tan motivadores, dándome ánimos a continuar y a intentar seguir gustando. Y eso de que te hago reflexionar y aprendes de mi blog, no sabes la ilusión que me ha hecho al leerlo.¡Eres un solete!

    ¡Un besazo guapa!
    Patri.

  • Responder
    Ola Blanca
    20 octubre, 2014 a las 9:49 pm

    Es cierto, en esta vida, al final, todo debe acabar encajando, por perdidos que nos sintamos a veces y por poco sentido que puedan tener las situaciones que se nos presenten :).

    Un beso, Patri!

    PD: Si tuviese sitio donde ponerlos, yo también me pasaría la vida haciendo puzzles jeje

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    21 octubre, 2014 a las 6:35 am

    Exacto, todo acaba encajando, hay que saber mirar con perspectiva.

    ¡Un beso Jennifer!
    Patri.

  • Responder
    Midori Verde
    21 octubre, 2014 a las 7:17 am

    Me quedo con: tú decides el rompecabezas que quieres dibujar; las piezas que quieres encajar en primer lugar y el ritmo que vas a llevar.

    Feliz Martes.

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    21 octubre, 2014 a las 6:29 pm

    Buena elección, al final la vida, al igual que un rompecabezas, es una sucesión de decisiones 😉

    Un beso,
    Patri.

  • Responder
    elrincondelosmomentoss
    24 octubre, 2014 a las 7:26 pm

    Muy inspirador, muy bonito. Me encantas las referencias que pones. GRACIAS

  • Responder
    Entre suspiros y un café
    26 octubre, 2014 a las 10:47 am

    ¡Gracias a ti! Por dedicarme un ratito para leerme y comentar. Me alegra saber que te ha gustado y que te parece inspirador 🙂

    Un saludo,
    Patri.

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