Todos tenemos alguna fecha señalada en el calendario. ¡Y quien diga que no, que levante la mano! La marcamos en rojo, la rodeamos con un enorme y repasado círculo o la pintamos con algún color fluorescente. La idea es que no se nos escape cuando llegue ese día. ¡Como si fuéramos a olvidarlo! Y más cuando se acerca la fecha y no paramos de pensar en ello.

 

Natasha Mileshina (Flickr)
Natasha Mileshina (Flickr)

Podría tratarse de tu cumpleaños, ese que llevas un año esperando y un mes planeando. Que todos los años no son iguales, que cada año te apetece celebrarlo de una manera. A tu manera. Que los 30 no son los 20, por mucho que digan. Pero son tus 30.

Podría tratarse de tu aniversario de pareja. Esa fecha en la que al principio no os poníais de acuerdo en cuál era la buena. Que para cada uno, el principio partía desde un momento distinto. Pero que si hace falta, se celebra dos veces. ¡Será por celebraciones!

Podría tratarse de una boda. ¡La boda del año! Porque se casa esa amiga de la infancia, la pequeña del grupo, pero la primera en dar el paso. La amiga a la que llamabas preguntado cómo se iba a vestir para salir por la noche. Y a la que ahora le llamas llorándole tus penas del trabajo. Y ahí sigue. Las conversaciones cambian, pero las personas no… ¡Habrá que vestirse de gala!

Quizá se trate de la fecha de tus va-ca-cio-nes. En mayúscula y en negrita. Esas que hace años dejaron de ser tres meses para ser tres semanas. No cuentes cuánto hace de aquello. Esas que comienzan una semana antes con la cuenta atrás en Facebook o en tu estado de whatsapp. Y que luego seguirán con las fotos de algún viaje, tus pies en la playa, el aperitivo en alguna terraza de moda. Sufriendo, como dicen algunos. Bonita manera de sufrir, ¿cierto?

Todos queremos cumplir.

Todos tenemos una fecha señalada, algo que esperamos con infinita ilusión. Contamos los días y hasta las horas, como si creyéramos que así llegará antes. Se nos hace larga la espera. Interminable. Tediosa. Lenta. Queremos celebrar y cumplir. Queremos más y mejor, siempre. No nos conformamos con poco, aunque presumamos de ello en voz alta.

Y no voy a ser yo menos. Yo también quiero celebrar mis fechas marcadas en rojo. En primera persona. Porque para algo las marcamos, ¿o no? Y compartirlas, porque igual que las penas compartidas son menos penas, las alegrías compartidas se multiplican por dos. O por cuatro. O por 100.

Porque hay cosas que comienzan porque sí, por impulso y sin ningún borrador previo. Nacen solas, pero rodeadas de buena compañía. Como una canción improvisada aquí y ahora y cantada a capella. De la que te inventas la letra sobre la marcha, aunque en tu cabeza sepas sobre qué cantas. A quién y por qué.

A mí también me gusta vestirme de largo cuando la ocasión lo merece. O cuando así lo quiero. Que no todos los días son fiesta, pero algunos lo son a lo grande.  Que a veces no hay que quedarse esperando algo, como sucede en cualquier comedia romántica, sino hacer que ese algo llegue. O ese alguien.

Claire Sutton (Flickr)
Claire Sutton (Flickr)

Que todo esto para deciros que hoy estoy de celebración. Un año ya. ¡Cómo pasa el tiempo! 365 días, ni uno más ni uno menos. Que ahora en mi calendario tengo dos cumpleaños propios señalados. Dos fechas para celebrar, y que no tienen nada que ver la una con la otra.

Hoy es mi cumpleblog.

Cumpleblog. Qué raro me sonó esta palabra la primera vez que la leí. Creía que era cosa de los demás, que lo mío sería como un suspiro con sabor a café. Que sería algo visto y no visto, o breve, como las flores en primavera. Y qué lejana e imposible la veía entonces. Y llegó, vaya si llegó. Casi sin darme cuenta.

Un viaje que no hubiera sido posible sin vosotros. Sin vuestra compañía, sin vuestros comentarios y mensajes de ánimo. ¡Menudo subidón me llevo con cada uno de ellos! Vivirlo para creerlo, en serio. Porque aquí, 1+1 son dos, y tres no son multitud al menos en este caso. Por eso, gracias.

Porque hoy es un día importante en mi calendario. Hoy soplaré las velas mientras empiezo a pensar en los próximos 365 días.

 

¡Felicidades!

Anuncios