Somos seres con una necesidad de encontrarnos, buscarnos aunque el tiempo pase, sentirnos cerca de los que tenemos a nuestro alrededor, y de los que están lejos por un tiempo corto o largo, sea cual sea el motivo siempre queremos saber de nuestros semejantes.

Cuando sentimos la despedida cerca, sale esa frase hecha “no dejes de buscarme” tal vez, sea la excusa más cobarde, o es una forma de culpar al destino de que ese reencuentro no se produzca nunca o pasen muchos años para que las almas se junten nuevamente.

Los recuerdos se juntan en ese momento de decir adiós, junto con la incertidumbre de no saber que va a pasar, porque, el tiempo puede pasar sin darnos cuenta y si no hay voluntad de mantener las relaciones con mimo y cariño solo quedaran las palabras y los deseos.

Y, ahora, me dirijo a ti, y te doy un consejo, si me buscas me encuentras, aquí estaré sin reclamos ni impedimentos, pero, se nos ha ido tanto tiempo por delante, tanta vida, y, experiencias, que si algún día volvemos a encontrarnos, quién sabe, ya no seremos los mismos, aquellos niños que reíamos y jugábamos como si no hubiera mañana, compartiendo “secretos” que en su momento nos parecían importantísimos, y compartiendo inocencia propia de esos años.

Ya sabes, “…nunca dejes de buscarme….” Eso es lo único que nos queda ahora mismo acompañado de un sentimiento de nostalgia.

Gracias a LJC our world, nueva colaboración en “Cuento tu historia”.

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