Dicen que el karma siempre vuelve.
Que es como esa pelota que lanzas contra la pared y rebota. Que la puedes lanzar con toda tu rabia, con toda tu alma o con toda tu buena fe, pero ella siempre rebota. Y vuelve con el doble de fuerza. Para darte donde más te duele. Donde menos crees que dolerá o donde menos defensas tienes.
O donde más falta te hace.
Que hay cosas que no cambian nunca.
Que es fácil desanimarte cuando ves que las cosas no salen como creías. Que tus expectativas no se cumplen, que lo que recibes no te llena y que no ves recompensa en todo el esfuerzo que estás haciendo por algo. Cuando las situaciones son complicadas por norma.
Cuando parece que todo se te resiste y que deberías abandonar.
Que, a menudo, es demasiado fácil olvidarte de ti y pensar más en lo que hay fuera. En lo que les pasa a los demás. En lo que no está de ninguna de las maneras a tu alcance ni en tus manos. Como si lo de dentro importara menos o fuera a solucionarse solo. Como si todo lo ajeno fuera mejor o más apropiado.
Que es habitual que dejes de hacer o decir lo que piensas, por algún tipo de miedo. Que escuches más lo que otros dicen e imites lo que otros hacen, y hasta que critiques sin saber bien porqué. Que uses tantos filtros, que sea difícil pasarlos todos a la vez. Que intentes agradar tanto, que acabes por no gustarte ni a ti.
Y que, de tanto buscar, acabes por perderte.
En lugar de dejar que el tiempo cierre las heridas, que las semillas den sus frutos y que el sol amanezca de nuevo. Que los errores te enseñen por dónde sí y por dónde no. Que cada cual tenga su opinión y que la tuya es igual de válida que cualquiera.
En lugar de recrearte más en lo que te cautiva y menos en lo que te molesta. En fomentar lo que une y olvidar lo que separa. Elegir lo que te hace bien, lo que es un acierto seguro, lo que te acerca más a ti.
Recordar que todo lo que das, vuelve.
Que todo lo que siembras, cosechas.
Que todo lo que haces a los demás, te lo estás haciendo a ti.
Y que las cosas, de una u otra manera, siempre vuelven.
Patricia Ayuste.
9 Comentarios
nereariveiro
26 April, 2016 a las 9:43 pmO no, porque cada vez creo menos en el karma.
Entre suspiros y un café
27 April, 2016 a las 7:51 pmIgual lo que necesitas es cambiar tu forma de ver las cosas, la forma en que reaccionas, la forma en que te tomas las situaciones,… Date un tiempo, cambia de aires o busca tu propia manera. A veces es cuestión de perspectiva ;
¡Un abrazo!
Patri.
Cafés para el alma
2 May, 2016 a las 11:41 amMe encanta todo lo que publicas, felicidades por tu blog. Te cuento que he nominado a tu blog al premio Liebster Awards. Un saludo.
https://cafesparaelalma.wordpress.com/2016/05/02/the-liebster-award/
Entre suspiros y un café
2 May, 2016 a las 7:58 pmMuchas gracias por leerme y por haberme nominado al premio, ¡es todo un honor!
Un beso fuerte,
Patri.
elbauldelasvidas
2 May, 2016 a las 8:39 pmYo sí que creo que lo que hagas hoy se reflejará en el futuro. Ya sea tarde o pronto, al final todo volverá. Un post perfecto para darle vueltas a la cabeza y reflexionar.
¡Un besazo Patri! 😀
Entre suspiros y un café
3 May, 2016 a las 7:25 pmEso quería, motivar a la gente para reflexionar, a veces nos volvemos cómodos…
¡Un beso Dani! 🙂
miriam negre calduch
5 May, 2016 a las 3:53 pmCuanta verdad, la vida es compartir y dar amor.
Eres increíble como escritora, pero es que como persona lo eres todavía mas. No dejes nunca de sacar esa luz que hay en ti y que nos ilumina a tantos.
Entre suspiros y un café
5 May, 2016 a las 6:50 pm¡Miriam, eres un sol enorme! Gracias a ti, por ser como eres, por dar todo lo que das y por enseñarme a ver las cosas de otra manera.
¡Un besote!
Gracias – Entre suspiros y un café
31 December, 2016 a las 6:21 pm[…] cambiaría por nada del mundo. Y por lo malo también. De todo se aprende. Gracias por todas esas cosas que han vuelto, muchas en versión mejorada. Muchas como segunda oportunidad, por dejarme la posibilidad de […]