Entre Suspiros y un Café
Personas

Un mensaje cualquiera

Un mensaje de whatsapp. Un pequeño párrafo, un cúmulo de exclamaciones, letras, emoticonos y un mensaje inequívoco de fondo. Y especial, como pocos.

Y lágrimas.

El día, uno cualquiera. De esos que, de no ser por ese mensaje, posiblemente no volverías a recordar. Que habría pasado a la historia sin pena ni gloria. Que habría sido uno más, del montón, del “otro día ya si eso”.

El mensaje, de todo menos cualquiera. De esos que necesitas leer un par de veces para asegurarte de que estás leyendo lo que crees haber leído. Para empezar a captarlo. De los que hace que todo lo que te rodea se quede en silencio durante unos breves momentos. Dándote permiso para sonreír. Para disfrutar. Para pellizcarte y comprobar que es real. Para recuperarte de ese pequeño vuelco que ha puesto patas arriba tu día, tus nervios, tus ilusiones.

Algo con lo que no contabas ni presagiabas. Una grata sorpresa. De las que secuestra tus emociones, las zarandea y las suelta a la ligera, sin medir el resultado. Necesitando un tiempo prudente de recuperación. Y de reacción.

Y que quizá no es ni tuya. La sorpresa. El mensaje. Los emoticonos. Pero como si lo fueran. Porque así lo sientes. Y que eso no disminuye la intensidad, ni tu sonrisa bobalicona y espontánea que se pinta sola, ni la sensación de paz, de flotar, de felicidad compartida.

Esa que dicen, es doble.

Esa que dicen que no depende de lo que uno tiene, de lo que uno es o de los grandes días. Sino todo lo contrario. Esa felicidad que se encuentra en los rincones más inesperados, en los días tontos, en las cosas más comunes. En las personas que están, en las que llegan, pero también en las que se van.

Felicidad que se elige como opción principal, y no como alternativa. Que no hace falta esperarla, sino vivirla. Que no es perfecta, pero sí perfectamente posible.

Felicidad que no es ajena, sino toda nuestra.

Y es que pasa que de dónde venga la felicidad, es lo que menos importa.

Porque pasa que un simple conjunto de palabras tiene el poder de cambiarte el día. El semblante. El estado de ánimo. De hacerte viajar en el espacio y hasta en el tiempo, sin moverte de dónde estés en ese momento. Haciéndote sentir orgullo por ese regalo, haciéndote feliz por completo.

Pasa que hay mensajes que tal cual entran, salen, y otros que intentas por todos los medios que no se escapen. Hacerlos eternos. Leerlos una vez más. Y otra. Y otra. Y cada vez que la sonrisa se escape de tu boca y la duda de si estás soñando te invada. Para saber que es cierto. Para no olvidarte. Para volver a emocionarte  una vez más.

Pasa que a veces la alegría que nos llega de fuera,  irremediablemente se contagia. Y nos llena. Y nos conmueve de una manera desmedida. Y duplica nuestra dicha. Y nos permite creer en los imposibles, en que las cosas buenas pasan, en que juntos podemos ser invencibles.

Pasa que lo que creías muerto, dabas por perdido y hasta olvidado, puede resurgir con fuerza. Y sorprenderte. Y enamorarte de nuevo.

Pasa que llorar no siempre es algo feo o ridículo. Ni signo de debilidad, de ser pequeño, cobarde o pusilánime. Sino, quizá, todo lo contrario. Es lo bonito de ser uno mismo, y de ser grande. Muy grande. De permitirse sentir y sentir a gran escala, de vibrar con la vida y de darlo todo, antes incluso de recibir. Que no es ni de hombres ni de mujeres, sino de personas. De saber vivir con altas dosis de felicidad, de alegría suprema, de pasión en cada una de tus venas. Es experimentar la emoción a flor de piel y dejarla fluir. Es compartir ilusiones que a duras penas se pueden contener.

Es dejarse llevar, sin importar nada más.

Pasa que cuando te olvidas de los grandes dramas y de las absurdas excusas, las maravillas ocurren, y los remedios llegan. Los mensajes cobran sentido y los días cambian de rumbo.

Pasa que lo que llega un día cualquiera, te puede cambiar el futuro.

Pasa que un mensaje cualquiera, puede mover todo tu mundo. Y el de los tuyos.

 

Patricia.

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4 Comentarios

  • Responder
    Arpon Files
    4 octubre, 2018 a las 10:54 pm

    Indiscutiblemente… “Felicidad que se elige como opción principal, y no como alternativa”

  • Responder
    marleahmakeup
    24 octubre, 2018 a las 10:31 pm

    Cada vez que leo este post no puedo parar de llorar. Adoro como transmites emociones con tus palabras. Palabras que me llegan al corazón.

    • Responder
      Entre suspiros y un café
      25 octubre, 2018 a las 9:59 pm

      Gracias guapa, gracias por ese mensaje que me alegró el día y me emocionó tanto. Este texto te lo debo a ti 🙂
      Un abrazo enorme Ali <3

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