Entre Suspiros y un Café
Reflexión

Te haces falta

Te haces falta cuando la vida se pausa y te deja por completo a oscuras.

Cuando no encuentras el interruptor, se funden las bombillas y no entra ni un rayo de luz. O de sol. O de esperanza. Cuando no puedes abrir la ventana y el asfalto gris se funde con el cielo y con tu ánimo. Cuando necesitas encender una vela, por pequeña que sea.

O la más grande de las hogueras.

luz

Te haces falta cuando el chaparrón te pilla en medio de la nada, sin paraguas y al raso. Cuando sientes que el frío cala hasta tus entrañas o te ha caído un cubo de agua demasiado helada. Cuando la niebla dificulta tus pasos, tu visión, tu calma o te encuentras a la deriva en mar abierto. Y te cuesta mantenerte a flote.

Y te falta incluso el aire.

Te haces falta para soltar dramas y leer entre líneas. Poner distancia de insultos baratos, riñas absurdas y discusiones que no llevan a nada. De quien siempre malinterpreta. Y dejar de dar explicaciones continuamente. Por todo y a toda hora. A quienes menos lo necesitan.

A quienes nada les debes.

Quitarte la careta y fingir menos. Dejar de esforzarte en que todo vaya bien, a costa de ti. De seguir como si nada, cuando no te quedan fuerzas. De tratar de agradar siempre. De dedicar un minuto a quien no te piensa ni un segundo. Apartarte de quien se escuda entre mentiras, entre palabras vacías y entre vegas promesas.

Las mismas que se lleva el viento con un ligero soplo.

Te haces falta para echar raíces donde quieras florecer. Donde sientas que es tu sitio, que podría serlo o de donde no te quieres mover. Y alejarte de donde te sientas más pequeño de lo que eres.

esperanza

Te haces falta cuando las cosas se ponen del revés y no consigues darla la vuelta. Cuando te mareas, el suelo tiembla y tu equilibrio falla. Cuando no te gusta la cara B. Cuando necesitas romper candados, abrir la jaula y salir volando.

Cuando necesitas aire para respirar. Y espacio para vivir.

Necesitas cansarte de esperar. En balde y sin remedio. Lo que no ha de llegar, las vueltas, las gracias. Todo lo que se quedó por el camino y sabes bien que no vendrá. Aquello que prometía mucho y se quedó en bien poco. Lo bueno, lo mejor. Lo que dijeron que tardaría algo más.

Te haces falta para poner remedio cuando la vida no te trate como debiera.

Te haces falta para alzar la voz cuando traten de hacerte enmudecer.  No callar cuando es el peor momento para quedarte en silencio. Cuando algo te queme por dentro. Cuando necesites sacarlo y no sepas cómo. Cuando necesites poner sobre la mesa quién eres. Lo que quieres. Lo que tienes.

Necesitas perdonarte a ti primero. Dejar de perdonar lo imperdonable. Y pasar página cuanto antes.

Te haces falta para quitar la morralla, los desperdicios y cualquier relleno que abulte, pero que no aporte nada. Para abrirte paso. Para no tropezar de más ni perder el tiempo con tonterías. Para quedarte con lo verdaderamente útil. Lo que te sirve. Lo que te haga feliz.

E ir a por lo que importa.

Dejar de preocuparte por todo y de todos. De sufrir con los puntos, los finales y con lo que otros piensen o digan. De pasarlo mal cuando no te corresponde. Cuando cargues con pesos que no sean tuyos. Culpas. Reproches. O heridas. Y pensar que cuando algo –o alguien- se va, deja espacio para lo que venga después.

Te haces falta… justo cuando pienses en abandonar. Cuando te falla la inspiración, se rompen tus esquemas y se repiten los puntos suspensivos. Cuando demasiados interrogantes se quedan sin respuesta. Para tratar de salir indemne, aunque no sea siempre fácil.

vida

Te haces falta para saber de quién rodearte, de quién alejarte y a quién no soltar. Quien pinta verdaderamente algo y quien está de pasada. En quien puedes confiar. Quién se quedará a lo largo de todo el trayecto y quién se bajará en la primera parada. Quién te ahorrará dramas y te aferrará fuerte de la mano cuando caigas.

Quien, pudiendo estar en cualquier otro lugar, se quede contigo.

Te haces falta para sacar lo mejor de ti. Para ser capaz. Hacer que las cosas sean posibles. Para querer estar, y estar. Para ponerte delante y no esconderte tanto en la parte trasera. Para dejar de calentar banquillo y salir a comerte el partido.

Echarle morro, ilusión y ganas.

Te haces falta cuando la vida te dice que no y se te cae al suelo. Cuando no puedes levantarla. Cuando andas sin ver, con los zapatos repletos de piedras y el semáforo se mantiene en rojo. Cuando el invierno no se quiere ir. Cuando el frenazo es inevitable y el airbag no salta.

Te haces falta cuando pasas de puntillas por tu vida. Cuando sientes que has dejado de brillar. Cuando cabeza y corazón no se ponen de acuerdo en nada.

Te haces falta cuando te pierdas y andes bien lejos.

Te haces falta… cuando sientas que no estás contigo.

 

Patricia Ayuste.

Publicaciones relacionadas

8 Comentarios

  • Responder
    Eider
    13 septiembre, 2020 a las 11:20 pm

    Mil mil gracias Patricia, por tu lírica, por tu cercanía, por expresar tan bien todos esos sentimientos y vivencias y hacer que sean nuestras. Por ayudarme a entender, porque leyéndolo uno se da cuenta. Gracias también, por aparecer cuando siempre necesito leerte. Gracias.

    • Responder
      Patricia
      14 septiembre, 2020 a las 8:38 am

      ¡Gracias a ti, Eider! Me alegra que mis textos te ayuden a entender y a reflexionar.
      Me siento afortunada de tener lectorrs como tú, gracias por tu tiempo.
      Patricia.

  • Responder
    Carmen
    14 septiembre, 2020 a las 10:15 pm

    Como siempre,me dejas reflexionando.
    Leer cosas que pasan por tu mente,que estas viviendo y sintiendo,te hace estar mas acompañada.Gracias por escribir.

    • Responder
      Patricia
      14 septiembre, 2020 a las 10:41 pm

      GRACIAS! Me alegra poder acompañarte, espero que las reflexiones te lleven muy lejos 😊

  • Responder
    Pepa
    18 septiembre, 2020 a las 4:28 pm

    Que motivador y cuanto positivismo sale de tus palabras.
    No podría estar más de acuerdo con cada una de las líneas.
    Simplemente, me encanta.
    Pepa

    • Responder
      Patricia
      18 septiembre, 2020 a las 6:44 pm

      ¡Gracias bonita! Por tu foto de perfil intuyo nuevo proyecto a la vista… ¡ya me contarás!

      Un abrazo grande.

  • Responder
    Miri
    19 septiembre, 2020 a las 3:14 pm

    GRACIAS, que bonito escribes.

    • Responder
      Patricia
      20 septiembre, 2020 a las 10:51 pm

      Gracias Miriam por asomarte a mi pequeño rincón y quedarte por aquí leyendo.

      Un abrazo,
      Patricia.

Responder a Miri Cancelar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: