Entre Suspiros y un Café
Momentos

90 por ciento

Dicen que la vida es un 10 por ciento de lo que haces. De lo que te pasa. De lo que de verdad ocurre.

amanecer

Aquello que sucede delante de tus narices mientras tú tienes otros planes. Reales o descabellados. Por muy buenas intenciones que tengas. Aunque hayas hilado fino, atado hasta el último cabo y previsto todas las posibles inclemencias. Aunque te creas capaz de adivinar el futuro, de apartar cada piedra que te ponga el camino y de llegar a lo alto de toda cima.

Aunque te creas capaz de sortear la marea y sobrevivir a la tormenta perfecta.

Que la vida es esa sacudida que te frena en seco. Ese temblor de rodillas que te sube hasta la sonrisa, se escapa por tu mirada y tambalea hasta tus sueños. Es cada peldaño que te acerca al cielo y cualquier bajada en caída libre. Es tanto la peor curva de una montaña rusa como cualquier momento que sabe a gloria. Es lo bueno y lo increíble, y de lo malo, lo peor.

Es esa gran diferencia, por pequeña que en realidad sea.

Es cualquier punto que supone un antes y un después. Un giro imprevisto. Un grito improvisado. Todo lo que un día se vuelve importante, así como lo que de pronto deja de tener sentido. Es todo lo que hasta ahora sumaba y lo que puede hacer subir las apuestas. Es esa nueva perspectiva que te ofrece unas mejores vistas.

Es el desvío, justo a tiempo, con el que no contabas. Y que te salva de caer por el precipicio.

Que la vida es ese cambio de velas cuando no puedes guiar el viento ni evitar la tormenta. Es cada nueva dirección, cada nueva corazonada, cada nuevo despertar. Cada triple salto mortal. Es cada título que reescribes, cada mayúscula que corriges, cada punto que añades. Es cada historia que termina antes de empezar, cada barco que se hunde antes de llegar a puerto, cada vez que saltas sin mirar. Y todas las veces que cruzas a la carrera.

Son los intentos que acumulas a la espalda y las veces que vuelves a la casilla de salida. Al inicio de todo. Al final de lo que sea.

salto

Que la vida es cada anécdota que cuentas, los momentos que te dejan sin respiración y los instantes que quisieras enmarcar. Las fotografías que haces –y también las que no–. Es cada viaje improvisado, las maletas que vacías y los espacios que llenas. Son los pasos a ciegas, las citas improvisadas y las decisiones precipitadas. Y que terminan siendo las mejores.

Es vivir con algún que otro pájaro en la capaz y mariposa en el estómago pero con los pies siempre en tierra.

Es cada historia que no cuaja, cada argumento caducado y cada flor marchita. Es cada uno de los borradores que guardas en el cajón y aquellos que se convierten en primer premio. Es cada nevada que rompe las comunicaciones de manera temporal, primero, y para toda una vida después. Es cada desatino que te abre los ojos. Cada motivo que te ensancha el alma.

Es cada hora incierta y cada minuto de espera.

Es cada batalla que no termina en lágrimas. Ni en heridas. Ni en tiritas. Es lo que aciertas y hasta las derrotas más amargas. Es cada noche bajo las estrellas, todos los esfuerzos que no son en vano y todo lo que vale en algún momento la pena. Es cada excusa que rompes, cada miedo que vences y cada límite que traspasas. Es cada vez que caes con gracia.

Es la prisa por vivir y por abrazar. Y cada vez que te lanzas a la piscina.

Que la vida es cada cosa que merece ser recordada. Que merece ser escrita. Que merece ser vivida. Todo lo que permanece, alienta y construye. Es cada momento extraordinario, cada semáforo en verde, cada prejuicio aparcado. Es cada soplo de esperanza. Es que te guste lo que ves y que sientas que estás donde quieres estar.

Es cada historia que trae algo bonito.

vida

La vida es todo aquel que te importa y todo aquel que jamás te frena. Quien te sujeta, quien te enseña a bailar, quien te ofrece la mano para dar la vuelta. Quien hace que las cosas funcionen. Quien te elige siempre. Quien te sabe hacer reír incluso en los días en que peor te encuentras. Quien te ayuda a salir de tus peores desastres.

A quien llamar en primer lugar. En caso de duda. O en caso de accidente.

Que la vida es un 10 por ciento de lo que decides. De las iniciativas que tomas. De las soluciones que encuentras.

Un 10 por ciento de tus acciones, de tus palabras, de tus silencios.

Pero la vida es también la forma en que reacciones. La forma en que te tomas las cosas.

Ese otro 90 por ciento.

 

 

Patricia Ayuste.

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